El exconcejal Miguel Quintero volvió a pronunciarse públicamente sobre el proceso judicial que enfrenta por los delitos de interés indebido en la celebración de contratos y peculado por apropiación. El exconcejal y hermano del exalcalde de Medellín Daniel Quintero publicó un video en su cuenta de X mientras se desarrollaba la audiencia de apelación contra la decisión del juez 27 penal de Medellín, quien ordenó que permaneciera bajo detención domiciliaria.
El proceso está relacionado con el presunto direccionamiento de contratos celebrados entre el Área Metropolitana del Valle de Aburrá (AMVA) y el Cuerpo de Bomberos de Itagüí entre 2020 y 2023. De acuerdo con el acervo probatorio presentado por la Fiscalía General de la Nación, Quintero, en calidad de particular, habría tenido una participación clave en la contratación del AMVA y habría ordenado el direccionamiento de seis contratos por un valor superior a $17.657 millones.
Según los elementos materiales probatorios expuestos por el ente acusador, Quintero Calle habría cobrado el 15% del valor de cada contrato como coimas. Durante la investigación también fueron identificados presuntos sobrecostos en los kits adquiridos durante la pandemia, pagos por servicios de transporte que no habrían sido prestados y recargas de telefonía celular que tampoco se habrían realizado.
Estas y otras anomalías habrían ocasionado, de acuerdo con la Fiscalía, un detrimento patrimonial superior a $2.481 millones, con la participación de varios funcionarios del AMVA y del Cuerpo de Bomberos de Itagüí.
El viernes 2 de octubre, el juez determinó que existían suficientes elementos materiales probatorios para inferir que Quintero habría incurrido en las conductas que le fueron atribuidas. Sin embargo, decidió imponerle detención domiciliaria al considerar que había demostrado arraigo y que no representaba un riesgo de fuga.
Tras conocerse la decisión, la Fiscalía, la Procuraduría y el Área Metropolitana del Valle de Aburrá anunciaron que apelarían la medida, con el propósito de que Quintero fuera enviado a un centro carcelario de manera preventiva. De hecho, el lunes 5 de octubre, a las 2:00 p. m., se realizó la audiencia en la que las partes expusieron los argumentos de sus respectivos recursos.
Miguel Quintero respondió a los señalamientos sobre su patrimonio

Mientras esa diligencia se llevaba a cabo, Quintero publicó el video en X y entregó su primera defensa pública desde que fue imputado. En su intervención, el exconcejal comenzó cuestionando las versiones que, según afirmó, se han difundido sobre su patrimonio y su estilo de vida. También aseguró que la Fiscalía no habría establecido un incremento patrimonial injustificado.
“Se ha tratado de contar una historia sobre mí que no es cierta. Quienes me conocen saben que no vivo en medio de lujos. La misma Fiscalía no certificó un aumento patrimonial injustificado y, en cambio, no hay un solo avalúo que diga eso, porque es falso”, indicó.
Quintero también se refirió a la vivienda sobre la que se han realizado señalamientos y explicó que su construcción comenzó antes de que su hermano llegara a la Alcaldía de Medellín.
“Esta casa es una casa prefabricada; tiene un contrato que se hizo por doscientos millones de pesos. Se hizo en enero de 2019. Este fue el primer pago, de cinco millones de pesos, para iniciar la obra en enero de 2019, mucho antes de que mi hermano fuera alcalde de Medellín. La construí por etapas, como se construye en Colombia, con créditos que todavía estoy pagando”, escribió.

El exconcejal agregó que la vivienda ha presentado afectaciones y mencionó específicamente los daños ocasionados por un movimiento sísmico. También habló sobre una piscina ubicada en el inmueble: “Incluso, la casa, el día del temblor de tierra, tuvo varias afectaciones. El único lujo que tengo es una piscina que nadie usa por el frío y se está descascarando porque usaron materiales malos”.
Posteriormente, Quintero negó ser propietario de vehículos Ferrari o de relojes Rolex y se refirió a una fotografía en la que aparece junto a un automóvil de alta gama. “Obviamente, no tengo Ferraris ni Rolex. Si tuviera uno, todo Medellín lo sabría. El peor error de mi vida fue tomarme una foto en un carro de exhibición, como lo haría cualquiera”, afirmó.
Según su explicación, el automóvil no sería de su propiedad y estaría matriculado desde 2018. Quintero sostuvo que su propietario ya había sido identificado públicamente y que el vehículo continuaría siendo exhibido en exposiciones.
Sobre las características del automóvil, agregó: “Y es un carro que no se puede confundir. Tiene un alerón que el Ferrari no trae de fábrica”.
La fotografía con el Rolex

Quintero se refirió además a una fotografía en la que aparece con un reloj que fue identificado públicamente como un Rolex. Explicó que, después de que se difundiera la información, realizó varias actuaciones para establecer el origen y autenticidad del objeto.
“El otro error fue tomarme una foto con un Rolex chilleado. Cuando salió la noticia el 4 de septiembre de 2025, para no dejar dudas, no al otro día, sino el mismo día, le tomé una foto, lo llevé a la Notaría Tercera, autentiqué las fotos y, fuera de eso, fui a la Rolex, que queda en El Tesoro, para que el señor que trabaja allá me dijera si el reloj era original o no”, relató. Después agregó una referencia al supuesto valor del reloj: “Y viendo que este reloj vale 200 millones”.
En la parte final de su pronunciamiento, el exconcejal abordó directamente las acusaciones relacionadas con los contratos investigados y negó haber recibido recursos públicos. Quintero afirmó que ha trabajado durante toda su vida y rechazó que pueda ser considerado millonario.

“He trabajado toda mi vida. No soy pobre, pero tampoco millonario. Mi caso es un evidente caso de persecución política en cuerpo ajeno y estoy seguro de que en juicio podré demostrar que nunca he tocado un solo peso público”, sostuvo.
Quintero relacionó su situación judicial con la investigación que se adelanta contra su hermano y aseguró que las consecuencias del proceso habrían recaído sobre él.
“Por perseguir a mi hermano, he terminado pagando yo las consecuencias. No hay una sola prueba contra mí, solo la declaración sin corroboración de un señor que solo tuvo que decir: ‘Me reuní con Miguel entre el 2022 y el 2023′. Ni un chat, ni una grabación, ni un documento, ni un análisis de antena, nada”.
Quintero cerró su intervención confirmando su confianza en el proceso judicial. “Confío en la justicia y estoy seguro de que, tarde o temprano, llegará”, concluyó.

