Lo que comenzó como una nueva jornada de protesta frente al Museo Nacional de Colombia terminó este domingo 18 de octubre en escenas de tensión, corridas y enfrentamientos entre manifestantes y miembros de la Unidad Nacional Antidisturbios en pleno centro de Bogotá.

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La concentración había arrancado durante la tarde en inmediaciones de la carrera Séptima con calle 30, el mismo punto donde desde el sábado ciudadanos y colectivos se vienen reuniendo para rechazar el retiro de más de 30 piezas del Museo Nacional.

Pero con el paso de las horas el ambiente cambió.

Videos y reportes conocidos desde el lugar muestran el uso de gases lacrimógenos, tanquetas y chorros de agua durante la intervención de la fuerza pública contra algunos de los manifestantes. La jornada terminó con disturbios que se extendieron por el corredor de la carrera Séptima. El Heraldo reportó que los enfrentamientos llegaron hasta el sector de la calle 34.

También se conocieron reportes de personas lesionadas durante los hechos. Sin embargo, al momento de publicación de esta nota no se había localizado un balance oficial consolidado que permitiera establecer con precisión cuántos heridos hubo, cuál era su condición o si entre ellos había integrantes de la fuerza pública.

Ese dato, por tanto, continúa sujeto a confirmación oficial.

De un plantón a los enfrentamientos

La protesta de este domingo era la continuación de una movilización iniciada el sábado 17 de octubre.

Durante las primeras horas, la Secretaría Distrital de Movilidad informó de afectaciones sobre la carrera Séptima en sentido sur-norte y presencia de unidades de Policía de Tránsito.

“Continúa manifestación sobre la carrera 7 con calle 30, sentido sur-norte, frente al Museo Nacional”, había señalado el reporte citado durante la jornada.

Las autoridades recomendaron como alternativas la avenida Circunvalar y la avenida NQS.

Horas más tarde, la situación escaló.

La cobertura periodística del domingo registró choques entre algunos manifestantes y agentes antidisturbios.

Los hechos se produjeron apenas un día después de que también hubiera presencia de una tanqueta y decenas de uniformados durante el primer plantón. Publimetro había reportado el sábado un amplio dispositivo policial alrededor del Museo Nacional, aunque inicialmente no se habían informado disturbios graves.

¿Qué originó las protestas en el Museo Nacional?

Para entender por qué cientos de personas llegaron hasta ese punto de Bogotá hay que mirar lo que ocurrió dentro del museo.

La controversia comenzó después del retiro de más de 30 objetos, afiches, fotografías y documentos de varias salas permanentes.

Entre las piezas retiradas había elementos relacionados con movimientos LGBTIQ+, luchas feministas, víctimas del conflicto armado, memoria política, dirigentes asesinados y el Acuerdo de Paz de 2016.

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También salió de exhibición el denominado Balígrafo, una pluma elaborada a partir de una bala y relacionada con la firma del acuerdo entre el Estado colombiano y las extintas FARC.

EFE documentó que, durante el plantón del sábado, varios jóvenes pegaron en el exterior del museo reproducciones de las piezas retiradas como forma de protesta. Uno de ellos explicó que buscaban “defender la memoria, defender la historia de nuestro pueblo”.

El mismo manifestante agregó: “No queda más que la resistencia en la calle y popular”.

Dos visiones enfrentadas sobre la memoria

La discusión no se limita a si una pieza debe permanecer o no en una vitrina.

El debate está concentrado en qué historia debe contar un museo público y quién tiene la facultad de modificar ese relato.

Quienes rechazan el retiro consideran que sacar determinadas piezas afecta la representación de mujeres, comunidades LGBTIQ+, víctimas del conflicto, pueblos étnicos y sectores políticos que forman parte de la historia contemporánea del país.

El Gobierno, en cambio, ha defendido la revisión de las exposiciones.

La ministra de Cultura, Paola Holguín, sostuvo que el museo no debería convertirse en una herramienta de “adoctrinamiento político” y señaló que el Gobierno está revisando la museología y la curaduría de sus espacios.

El retiro forma parte de los cambios culturales impulsados por el gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, quien ha hablado de una “contrarrevolución cultural” frente a lo que considera una narrativa ideológica instalada en instituciones públicas.

¿Retirar una obra significa destruirla o sacarla del patrimonio?

No.

Este es uno de los puntos que puede prestarse para confusión.

En museología, retirar una pieza de una exposición no significa necesariamente eliminarla de la colección.

Un museo puede almacenar, restaurar, estudiar o trasladar temporalmente una obra y continuar conservándola dentro de su patrimonio.

El conflicto actual es distinto: está relacionado con la curaduría.

Es decir, con la decisión sobre cuáles piezas se muestran al público, cómo se organizan y qué relato se construye mediante ellas.

Por eso, el caso ha despertado críticas de investigadores, antiguos funcionarios, organizaciones sociales y representantes del sector museístico.

La discusión salió del museo y llegó a las calles

Durante la protesta del sábado, más de 500 personas participaron en el llamado “Plantón por nuestras artes, culturas y memorias”, según reportes periodísticos.

La movilización incluyó expresiones artísticas y reproducciones de las obras retiradas.

EFE recogió el testimonio de Alejandro, un estudiante de Antropología que participó en esa acción.

“Si quitan 30 piezas, las vamos a pintar la mayoría de las veces que podamos en la calle”, afirmó.

La frase terminó anticipando lo que ocurrió horas después: una controversia que comenzó dentro de las salas terminó ocupando las calles de Bogotá.

Movilidad afectada en el centro de Bogotá

Los enfrentamientos también tuvieron un impacto inmediato sobre quienes transitaban por el sector.

Desde las primeras horas de la concentración hubo afectaciones en la carrera Séptima, uno de los principales corredores del centro.

Las autoridades recomendaron evitar la zona y utilizar alternativas como:

  • Avenida Circunvalar
  • Avenida NQS
  • Otros corredores del centro dependiendo de los cierres implementados

Para quienes necesiten movilizarse por esta zona, la recomendación es consultar los reportes oficiales de Bogotá Tránsito y TransMilenio antes de iniciar el recorrido, debido a que los bloqueos y desvíos pueden cambiar en cuestión de minutos.

La segunda jornada terminó mostrando hasta dónde había escalado el conflicto.

Primero fueron paredes y vitrinas vacías dentro del Museo Nacional. Después llegaron los plantones. Este domingo aparecieron gases lacrimógenos, chorros de agua, tanquetas y enfrentamientos.

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Mientras afuera continúa el debate sobre el uso de la fuerza y la protesta social, dentro del museo permanece intacta la pregunta que originó todo: quién decide qué parte de la memoria colombiana merece permanecer a la vista del público.

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