En esa carrera virtual que viene desarrollando el presidente Abelardo de la Espriella para ser una especie de Álvaro Uribe en esteroides, el calendario está a punto de demostrar que la efectividad y eficiencia de Uribe sigue siendo superior a pesar de los ingentes esfuerzos de De la Espriella y su equipo para demostrar lo contrario. Tal vez es que a comienzos de la primera década del 2000 no había que preocuparse tanto por aparecer en las redes sociales como alguien que hace algo, sino que urgía hacer algo real para que se notara el trabajo. Tal vez es que Uribe se concentró en cristalizar con eficiencia aquello que prometió para ser electo, en vez de ir de aquí a allá demostrando ubicuidad, pero siendo disperso en los resultados. Tal vez el presidente De la Espriella ha preferido enfocarse en asuntos distintos a aquellos que hacían parte de sus grandes promesas de campaña, cosa que es entendible, pues una cosa es imaginar que se gobierna un país y otra muy distinta llegar a administrar un desastre, que fue lo que dejó Gustavo Petro.
Leer esta noticia en:
https://elpais.com/america-colombia/2026-10-02/uribe-le-gano-a-abelardo.html


