La esposa de Yasuo Takamatsu, Yuko, desepareció en el tsunami de 2011 y su cuerpo nunca fue encontrado. Dos años después, él aprendió a bucear y desde entonces se sumerge dos veces al mes como un acto de recuerdo, amor y conexión.
Leer esta noticia en:
https://www.bbc.com/mundo/articles/cm5ydnne3e01o?at_medium=RSS&at_campaign=rss


